Sánchez: "No cambiaría el oro olímpico por el Tour o el Giro"
Sánchez, que reconoce que su vida "ha cambiado sustancialmente" tras colgarse la medalla, afirma que intenta disfrutar de su buen momento "con los pies en el suelo" y entrenando todos los días para no descuidarse, "porque para el ciclismo la temporada sigue".
El próximo reto del campeón asturiano no es la Vuelta ciclista a España que comienza este sábado, sino una competición más breve: la Vuelta a Polonia, que durará siete días y le servirá de preparación para los Campeonatos del Mundo, que se disputarán del 23 al 28 de septiembre en la ciudad italiana de Varese.
"En los Mundiales hay opciones de sacar oro con Óscar Freire, que va a ser el punta de lanza de la selección española, porque el recorrido se ajusta a sus características, y vamos a estar ayudándole a expensas de las situaciones que haya en carrera", explicó Sánchez, que descartó dar la sorpresa en Italia y aseguró que el protagonista será Freire.
El corredor ovetense también tuvo palabras para el ganador del Tour de Francia, Carlos Sastre, y para el del Giro italiano, Alberto Contador, aunque subrayó que, al contrario que en otros deportes, en el ciclismo "no hay números uno, ni dos, ni tres".
"Los ciclistas fijamos un objetivo a lo largo del año, y no hay ningún baremo, ni una puntuación, para decidir si ha sido mejor el ganador del Giro o el del Tour. Al revés, tenemos que estar orgullosos de que en nuestro país estén muchos de los mejores ciclistas del mundo: el que es número uno es el ciclismo a nivel nacional", sentenció.
Consciente de que su triunfo olímpico ha marcado un antes y un después en su carrera, a Sánchez no le preocupa que a partir de ahora se espere más de él: "Yo soy el primero que me exijo a mí mismo. En los últimos años llevo una progresión ascendente, y ha sido porque cada año voy exigiéndome más", afirmó.
El asturiano, que reconoció que aún no se ha sentado a ver la carrera que le concedió el oro, recordó que, a falta de medio kilómetro para el final de la prueba, el avance del suizo Fabio Cancellara le creó "incertidumbre", porque había "tres metales a repartir entre seis".
"En la recta final estuve preocupado, pero en cuanto vi la línea de meta, cerré los ojos, apreté los dientes y por fin me vi favorito", señaló.
Sánchez, que recibió su medalla con los ojos llenos de lágrimas, explicó que subir al podio "es una sensación indescriptible, una reivindicación del ciclismo, y del trabajo realizado todo el año. Estás en estado de 'shock', con ganas de saltar y de gritar", recordó.















