El Badajoz adecenta el Nuevo Vivero con vistas a abrirlo por completo en los próximos partidos; el primer fichaje, un auxiliar técnico de Lezama
El CD Badajoz se halla inmerso en un proceso de grandes
expectativas con la aparición del nuevo grupo inversor, y en esa
tesitura la primera decisión es estética. Lavado de cara del estadio,
pero motivado. La intención es abrirlo por completo cada domingo, es
decir, Tribuna y Fondo Marcador también, además de la Preferencia y el
otro fondo. Se abre una ambiciosa etapa en la que los nuevos
propietarios quieren un campo de más colorido. Más afición.
La limpieza -pocas veces se ha visto tanta gente en esas
labores en el Nuevo Vivero- es un trabajo previo para lo que vendrá a
continuación. Una empresa se encarga esta semana de adecentar la grada
principal y sus aledaños, incluida la zona de prensa, que falta le
hacía. La próxima semana se extenderá al Fondo Norte y el resto de
Tribuna, para que en el siguiente partido estén a disposición de la
hinchada.
Carlos Uriarte, el 'gurú' de la compraventa, explicó
ayer en el coliseo blanquinegro que en noviembre se abrirá una nueva
campaña de formalización de socios, en la que se aplicará un prorrateo
respecto a los abonados actuales. «Estamos muy agradecidos por cómo ha
acogido la ciudad y los medios esta operación y creo que estamos en el
buen camino para llevar al Badajoz donde queremos. Queremos un estadio
más lleno y por eso en noviembre se podrán hacer nuevos abonos», indicó.
El club convocó ayer una rueda de prensa para presentar
su primera adquisición, Jon Pascua. Llegado desde la mágica cantera de
Lezama, completará el cuerpo técnico del primer equipo y apoyará
seriamente la cantera dirigida por Valdemar. Su especialidad, como
atesora en su currículo, es la de entrenador de porteros, aunque va a
extender sus menesteres al campo formativo, sobre todo con los más
pequeños. Fue jugador del Bermeo y Gernika, en Segunda B y Tercera y
como técnico viene de la Fundación del Athletic.
Curiosamente, fue jugador del Cacereño (2002) y de la UP
Plasencia (2001), por lo que guarda, según comunicó, un grato recuerdo
de Extremadura. De hecho, veranea mucho por nuestra región, por
Plasencia concretamente, y afirma sentirse «encantado con su gente». El
ámbito formativo es primordial, así que la intención es crear una
especie de «escuela interna» en el seno de la cantera blanquinegra.
El encuentro con los nuevos gestores pacenses fue más
bien una especie de boceto de las actuaciones a corto plazo del club.
Su nuevo director general, José Luis Burgueña, reiteró que la limpieza
de la grada no se trasladará a los trabajadores del club. «Funciona muy
bien y sólo queremos mejorarlo», precisó. En breve se anunciará el
primer refuerzo, que podría ser un sustituto para el lesionado Pinto,
aunque la idea es consolidar varias demarcaciones. Lo que no hay manera
de anunciar es la identidad de los nuevos propietarios. Sigue el
mutismo absoluto, aunque por los pasillos del Nuevo Vivero se desmintió
que Lorenzo Sanz esté detrás de la operación.