El Cáceres encuentra la regularidad
No pudo tener mejor debut Gustavo Aranzana en el banquillo del Cáceres 2016 Basket. El equipo consiguió romper la racha de tres derrotas consecutivas y se impuso por 85-81 ante uno de los mejores equipos de la Adecco Oro. Lo hizo con autoridad y gracias, sobre todo, a que fue regular. El Cáceres ya había jugado bien en otras ocasiones, incluso mejor que ayer, pero esta vez no hubo tercer cuarto maldito, ni bajón anímico que diera al traste con todo el trabajo previo, al margen de un pequeño arreón final de La Laguna que les acercó a cuatro puntos. Francis Sánchez demostró que también sabe tirar en casa y anotó nada menos que 22 puntos en su mejor actuación de este año.
El Cáceres tomó pronto el mando del partido gracias sobre todo a una muy buena defensa y a transiciones rápidas que le llevaron 12 puntos arriba (19-7) a las primeras de cambio. El público estaba expectante, aunque se vieron ciertos tics propios de la 'era Piti', como el increíble hecho de que Francis Sánchez recibiera algunos silbidos cuando falló su primer lanzamiento a canasta. Entre el buen marcaje general destacaba el de Diego Guaita y Randy Holcomb sobre Richi Guillén y Jakim Donaldson, los dos hombres más peligrosos del equipo canario, que en esos momentos únicamente era capaz de anotar tiros libres.
La calidad visitante se notó en que, a poco que el Cáceres bajó una milésima la presión defensiva, lograron darles alcance y llegar al final del cuarto 22-22.
El segundo empezó de forma similar, con un buen parcial por parte verdinegra para ponerse 31-24 en los cinco primeros minutos. Emergió la figura de tirador de Francis Sánchez, pero Donaldson, no muy acertado de cara al aro, recordó a todos que es el máximo reboteador de la competición y capturó nada menos que ocho balones en la primera parte, que finalizó con el Cáceres seis puntos arriba (42-36), y con la comezón de qué pasaría esta vez en el tercer cuarto, periodo en el que los ahora hombres de Aranzana han dilapidado buena parte de los encuentros de esta temporada.
Bastaron unos minutos para comprobar que, al menos esta vez, el equipo no se iba a venir abajo después del descanso. El partido entró en una dinámica de igualdad, con un Cáceres que se veía muy capaz de mantener e incluso ir aumentando poco a poco su renta, que a cuatro minutos de terminar el cuarto era de unos muy buenos nueve puntos (54-45).
¿Cuánto de cambio de mentalidad y cuánto de intentar agradar al nuevo entrenador había sobre la pista? Será imposible saberlo hasta dentro de algunas jornadas, pero de momento, por los motivos que sean, se ha ganado en regularidad dentro de un mismo partido, algo que echaba de menos un público acostumbrado a ver a los suyos funcionar a rachas.
Esa regularidad, ese estar centrado, fue lo que permitió que, sin un baloncesto brillante, el Cáceres se plantara en en último cuarto con un marcador favorable de 63-55, nada menos que ocho puntos arriba teniendo en frente a uno de los mejores equipos de este arranque de competición.
Quedaba confirmar lo conseguido hasta ese momento, certificar con la vitoria la buena imagen ofrecida en este debut de Gustavo Aranzana. A medida que pasaban los minutos iba quedando claro que esta vez el Cáceres no se iba a venir abajo, que no iba a sufrir esa 'pájara' de cinco minutos que, no sólo este año, sino también el anterior, le ha arruinado tantos y tantos partidos. La ventaja de entre ocho y doce puntos se mantenía inalterable en el electrónico, y además a falta de cinco minutos se entraba en bonus, mientras que los locales tan solo habían cometido una falta, una circunstancia muy favorable por su fuera necesario especular con el resultado.
No hubo caso. Todo lo contrario, el Cáceres se impuso en los últimos minutos con una esperanzadora solvencia, pese a que el marcador se ajustó algo al final.

















